El CharcuArtesanal
← RecetasReceta · Chorizos del mundo

Mortadela de Pollo Casera

Pollo cocido, ligado con gelatina y moldeado en frío.

Esta no es la mortadela italiana de emulsión fina con pistachos — es su prima casera, conocida en Europa del Este como jamón de pollo: pechuga cocida en un caldo reducido y aromático, ligada con gelatina sin sabor y teñida con un toque de jugo de remolacha, moldeada en una botella cortada y cuajada en frío. Sin ahumador, sin tripa y sin sal de cura — solo caldo concentrado, gelatina y paciencia en la nevera. El resultado es un fiambre casero, suave y saludable, listo para rebanar en minutos.

Rendimiento base
800 g de pollo
Tipo
Cocido y moldeado en frío
Nivel
Fácil
Cocción
1 h 30 min en caldo
Refrigeración
Mínimo 4 horas
Formato
Moldeado en botella cortada

Origen

Pechuga de pollo sin huesos, cocida en un caldo aromático con verduras y especias.

Textura

Firme al cortar y jugosa por dentro, gracias a la gelatina que liga el caldo concentrado.

Sabor

Suave y aromático —laurel, pimienta, coriandro y nuez moscada de fondo— con un toque de remolacha que da color, no sabor dominante.

No hace falta ahumador ni tripa para tener un fiambre casero — solo caldo, gelatina y un molde improvisado.
Mise en place

Ingredientes

El caldo reducido es la clave: concentra el sabor de las verduras y las especias antes de ligarse con la gelatina. Las verduras de la cocción se descartan — son solo para aromatizar.

Carne de pollo (sin huesos)800 g100%
Caldo de pollo (reducido)400 ml50%
Gelatina sin sabor30 g3.75%
Sal1 cucharada (≈18 g)2.25%
Pimienta molida½ cdta (≈1.2 g)0.15%
Cilantro (semillas molidas)½ cdta (≈1 g)0.13%
Nuez moscada½ cdta (≈1.1 g)0.14%
Pimentón (paprika)1 cdta (≈2.3 g)0.29%
Jugo de remolacha (rallada)3 cucharadas (≈45 ml)5.6%
Proporción base

Para la cocción del caldo se usan además 1 zanahoria, 1 cebolla dorada, 2–3 hojas de laurel y 10 granos de pimienta negra — se descartan antes de licuar, solo aromatizan. Los 30 g de gelatina sobre 400 ml de caldo dan un cuajado firme pero fácil de rebanar.

Nota del charcutero

A diferencia del resto de la colección, esta receta no lleva sal de cura: al ser un fiambre cocido y refrigerado para consumo en pocos días, no necesita nitrificantes. Consérvala en frío y cómela en la semana.

Manos a la obra

Preparación

  1. 01

    Cubre el pollo (800 g, sin huesos) con agua fría en una olla.

  2. 02

    Cuando rompa el hervor, agrega la zanahoria, la cebolla previamente dorada a fuego muy alto, el laurel, los granos de pimienta y la sal.

  3. 03

    Cocina 1 hora 30 minutos a fuego bajo. Al mismo tiempo, hierve la remolacha aparte hasta que esté tierna.

  4. 04

    Retira todos los sólidos del caldo; déjalo al fuego y redúcelo hasta unos 400 ml, para concentrar el sabor.

  5. 05

    Descarta las verduras de la cocción y retira cualquier hueso o cartílago del pollo.

  6. 06

    Disuelve la gelatina sin sabor en el caldo caliente, revolviendo hasta integrarla por completo.

  7. 07

    Agrega el pollo cocido, la pimienta molida, el cilantro, la nuez moscada, la paprika y 3 cucharadas del jugo de la remolacha rallada.

  8. 08

    Tritura todo con licuadora o batidora de mano hasta obtener una mezcla homogénea.

  9. 09

    Vierte la mezcla en una botella plástica recta con el cuello cortado, que hará de molde.

  10. 10

    Cubre la parte superior con film plástico y refrigera un mínimo de 4 horas, hasta que cuaje por completo.

  11. 11

    Desmolda sacándola de la botella — tendrás un fiambre casero listo para cortar en rebanadas.

Dora bien la cebolla

Un buen dorado a fuego muy alto le da color y profundidad al caldo antes de cocinar el pollo.

Reduce el caldo con paciencia

Mientras más concentrado quede, más sabor y mejor cuajado tendrá el molde final.

El jugo de remolacha es solo color

Agrégalo de a poco: 3 cucharadas dan un tono rosado natural sin alterar el sabor.

El punto final

Cocción y recomendaciones

En sándwich

Frío, en lonchas finas, sobre pan — el uso más clásico de este fiambre casero.

En tabla fría

En rebanadas, junto a mostaza o encurtidos que le den un contrapunto ácido.

  • No te saltes la reducción del caldo — es lo que concentra el sabor de todo el fiambre.
  • Retira bien todos los huesos y cartílagos antes de triturar.
  • Refrigera un mínimo de 4 horas — cortarlo antes de que cuaje del todo lo deshace.
  • Consúmelo en los días siguientes: al no llevar sal de cura, su conservación es la de un fiambre fresco, no la de un curado.

El resultado: un fiambre casero de pollo, suave y ligeramente rosado, firme al corte pero jugoso — sin ahumador, sin tripa y sin aditivos, listo en una tarde.

A veces la mejor charcutería no necesita ni tripa ni ahumador — solo un buen caldo, gelatina y una botella cortada de molde.
Consejo de El Charcu