Magret de Pato Curado (Magret Séché)
Pechuga de pato en sal, secada al frío sin ahumar.
El magret curado es la puerta de entrada a los curados enteros: rápido, sin ahumar, y con resultado en pocas semanas. Una pechuga de pato entera se cubre por completo en sal durante doce horas, se envuelve en un paño limpio y se seca en la nevera dos o tres semanas hasta quedar firme al tacto, como un jamón curado en miniatura. Es el proceso más corto y accesible de esta colección — ideal para quien quiere probar el curado de piezas enteras antes de animarse con procesos de meses.
Origen
Pechuga de pato entera, con su capa de grasa característica.
Textura
Firme al tacto, similar a un jamón curado en miniatura.
Sabor
Intenso y ligeramente dulzón, con la grasa aportando jugosidad al corte.
El magret curado es la puerta de entrada a los curados enteros: rápido, sin ahumar, y con resultado en pocas semanas.
Ingredientes
Es el curado más rápido y accesible de esta colección — ideal para empezar en las piezas enteras antes de animarse con procesos de meses.
A diferencia de los curados largos de esta colección, el magret no necesita una mezcla compleja: sal, tiempo y frío bastan. La sal de cura es opcional dado lo corto del proceso, pero ayuda a fijar el color.
El porcentaje es el peso sobre el peso de la pechuga. Valores por kilo: sal 26 g, sal de cura 2.5 g, pimienta 5 g, tomillo 2.5 g.
Preparación
- 01
Seca bien las pechugas y retira el exceso de nervio, dejando la grasa intacta.
- 02
Cubre por completo en sal (y sal de cura si se usa) en un recipiente; deja en frío 12 h.
- 03
Retira de la sal, enjuaga el exceso y seca a conciencia con papel.
- 04
Frota con pimienta (y tomillo si se usa) y envuelve en un paño limpio y seco.
- 05
Deja secar en la parte alta de la nevera 2–3 semanas, revisando que el paño se mantenga seco.
- 06
La pieza está lista cuando se siente firme al tacto en toda su superficie.
- 07
Guarda envuelta en la nevera y consume en las semanas siguientes.
12 h de sal son suficientes para una pieza tan pequeña; pasarte de tiempo la deja demasiado salada.
Cambia el paño si se humedece durante el secado — la humedad atrapada favorece el moho no deseado.
Si es tu primer curado de pieza entera, el magret es el más rápido y perdona más que un jamón o una bresaola.
Cocción y recomendaciones
En lonchas finas
Se come crudo, en lonchas finas, solo o con higos y un buen pan.
En tabla
Combina con quesos suaves y mermeladas dulces, al estilo francés.
- No excedas las 12 h de salazón en una pieza tan pequeña.
- Usa un paño limpio y transpirable durante el secado.
- Revisa la pieza cada pocos días para detectar cualquier signo de humedad excesiva.
- Consume en las semanas siguientes al curado — no es un curado de larga conservación.
El resultado: una pechuga firme y perfumada, con la grasa aportando jugosidad — el curado entero más rápido y accesible para empezar.
El magret curado prueba que no hace falta esperar meses para disfrutar de una pieza entera bien curada.