Charqui de Res (Beef Jerky)
Res marinada en miel y sriracha, deshidratada al horno.
Más de 500 años de historia, resueltos con apenas cuatro ingredientes. El charqui es una de las formas más antiguas de conservar carne en los Andes, y esta versión le suma un giro moderno: miel, sriracha, sal y sal de ajo. La carne se marina bien impregnada, se acomoda en rejilla y se deshidrata al horno a baja temperatura durante varias horas, hasta quedar firme y correosa — el beef jerky casero, dulce, picante e intenso.
Origen
Carne de res muy magra, marinada con una mezcla dulce-picante inspirada en la tradición andina del charqui.
Textura
Firme y correosa — el charqui pierde gran parte de su humedad al deshidratarse en el horno.
Sabor
Dulce y picante, con un fondo salado de ajo — miel y sriracha en equilibrio.
Más de 500 años de historia, resueltos con apenas cuatro ingredientes.
Ingredientes
Al ser un marinado corto seguido de una deshidratación completa al horno —no un curado largo al aire— esta receta no necesita sal de cura.
La miel y la sriracha, al 10% combinado, son las que definen el carácter dulce-picante del charqui; la sal y la sal de ajo sazonan sin dominar.
El porcentaje es el peso sobre el peso de la carne. Valores por kilo: sriracha 60 g, miel 40 g, sal 12 g, sal de ajo 8 g. Sin sal de cura — el marinado corto y la deshidratación completa hacen el trabajo de conservación.
Preparación
- 01
Corta la carne en láminas delgadas (aprox. 0.5 cm), a favor de la fibra, y retira toda la grasa visible.
- 02
Mezcla la miel, la sriracha, la sal y la sal de ajo hasta integrar bien.
- 03
Cubre cada lámina de carne con la marinada, asegurándote de que quede bien impregnada por ambos lados.
- 04
Marina en refrigeración entre 6 y 12 horas.
- 05
Escurre el exceso de marinada y acomoda las láminas sobre una rejilla, sin que se toquen entre sí.
- 06
Hornea a 80 °C durante 3 a 4 horas, volteando a la mitad del tiempo, hasta que la carne se vea completamente deshidratada.
- 07
Deja enfriar por completo antes de guardar — el charqui termina de firmar su textura mientras se enfría.
Láminas de grosor uniforme se deshidratan al mismo tiempo, sin puntos crudos ni sobrecocidos.
La grasa no se deshidrata igual que la carne y puede enranciarse — retírala toda antes de marinar.
Apoyar las láminas sobre una rejilla deja que el aire circule por ambos lados y se sequen parejo.
Cocción y recomendaciones
Como snack
Se come directo, en tiras, sin más preparación — el uso más clásico del charqui.
En ensaladas o arroces
En tiras finas o desmenuzado, aporta un salado dulce-picante intenso.
- No satures el horno — deja espacio entre las láminas para que el aire circule.
- Voltea las láminas a mitad de la cocción para un secado parejo.
- Deja enfriar por completo antes de guardar, para que no genere humedad en el envase.
- Guarda en un recipiente hermético; se conserva varias semanas en un lugar fresco.
El resultado: charqui dulce, picante e intenso, de textura firme y correosa — de 1 kg de carne fresca salen unos 350–400 g de charqui seco, listo para comer directo o guardar para más tarde.
Cuatro ingredientes y un poco de paciencia — la misma fórmula que los Andes usan desde hace 500 años, con un giro dulce-picante.